¡Desmontando Falsos Mitos!

Nos llegan muchísimos mitos  y remedios caseros por parte de nuestros pacientes, pero la mayoría no son ciertos y algunos pueden ser incluso dañinos para nuestra salud dental.

Por eso os pedimos que nos preguntéis cualquier duda que tengáis sobre vuestra rutina dental.

Y aquí os desmentimos algunos de los más típicos.

Las caries de los dientes de leche no afectan a los definitivos.

¡Falso! Es imprescindible tratarlas para evitar futuros problemas en la dentadura definitiva.

Las caries siempre duelen. 

No es cierto. Que no te duelan no quiere decir que no tengas caries, por eso has de asistir al dentista a revisarte cada 6 meses.

El bicarbonato es bueno para blanquear los dientes. 

Es muy abrasivo, por lo que puede ocasionar daños en el esmalte. Los blanqueamientos dentales los han de llevar a cabo profesionales.

El enjuague bucal o masticar chicle sustituye el cepillado. 

El chicle favorece la creación de saliva, por lo que mejora el PH, y el enjuague bucal es un buen complemento para el cepillado, pero ninguno puede sustituirlo.

Los dientes con fundas dentales son inmunes a la caries.  

La falta de higiene puede producir caries debajo de las fundas que son muy difíciles de detectar. ¡Así que no os relajéis por tener fundas!

Los implantes son para toda la vida.

Volvemos a la falta de higiene: si no cuidamos nuestra boca la duración del implante se puede ver afectada.

Los protésicos dentales pueden atender clínicamente a pacientes.

Falso. Ellos son los que se encargan de fabricar las prótesis, pero es el dentista el único capacitado para trabajar con el paciente.

La limpieza profesional desgasta el esmalte y perjudica la encía. 

¡Falso! La limpieza dental elimina la placa y el sarro. Es recomendable realizarse una limpieza al año.

Si me duelen los dientes SIEMPRE es por infección y por lo tanto puedo tomar un antibiótico por mi cuenta.

Si te duelen los dientes has de ir al dentista, para poder tratarte en consecuencia. La toma de antibióticos (y cualquier medicamento) por nuestra cuenta puede ser perjudicial. No debemos  tomar medicamentos si no nos los ha recetado un especialista.